Pintura
La pintura, hoy en día, se trata de una de las artes en la que más abundan los creadores. Es probable que comenzara junto con la escultura, las danzas y los cantos en los primeros tiempos de la civilización. Tiene la suerte de estar más documentado su origen por las imágenes descubiertas en cavernas donde habitaron aquellos primeros artistas.
En la clasificación más conocida que ha sobrevivido al tiempo corresponde a una de las siete bellas artes. Algunas definiciones que se pueden leer en Internet la incluyen en "una categoría aplicable a cualquier técnica o tipo de soporte físico o material, incluyendo los soportes o las técnicas efímeras así como los soportes o las técnicas digitales" (Wikipedia 24 de mayo del 2018). Como usted puede observar en esta definición entra la fotografía, aunque no fuera la intención del autor. En el contexto de Docunati queremos agregar tan siquiera las palabras "menos las realizadas con técnicas fotográficas". No se trata aquí de admitir un problema teórico, sino de admitir la necesidad de agrupar la fotografía en una categoría especial debido a lo que ha crecido esta.
Digamos que en la pintura el artista va conformando la imagen sobre cualquier soporte material, incluyendo el digital, basándose en sus habilidades motoras e intelectuales y paso a paso desde su mente al soporte, usando instrumentos o su propio cuerpo para tomar los materiales aglutinantes y plasmarlos en el dicho soporte. En este proceso se crea una imagen basada en formas colores y texturas.
La diferencia entre el pintor que rellena los espacios planos para dar coloridos agradables a un objeto o pared, ya sea un edificio es que el pintor artista crea un mensaje estético especialmente codificado para su obra. Con el transcurso del desarrollo de la civilización este mensaje es cada vez más sofisticado, polisemántico y complejo. Desde los tiempos del hombre de la caverna cuyas obras parecían decirnos "mira que bellos son los animales que cazamos" hasta las obras de los más atrevidos pintores de hoy que han crecido y se han complicado, lo que nos expresan los creadores puede interpretarse como un largo mensaje emocional.
Saco a relucir la fotografía porque fue el principal contrincante de la pintura y cada vez fue más su oponente en correspondencia con el desarrollo tecnológico que la llevó desde el contrastado blanco y negro a los colores digitalizados de hoy. Si consideramos como arte simplemente la habilidad del pintor de crear imágenes fieles a la realidad, tal y cual consideramos la habilidad de un artista de espectáculo cruzando la cuerda floja, entonces esta quedaría superada por un inexperto joven que se acercara al modelo o al paisaje y lo fotografiara.
A diferencia de los pintores de años atrás hoy es tan fácil encontrar pigmentos, lápices de colores, lienzos y todo un arsenal de medios que hacen que la producción del asombro en las obras creadas se centre más en el mensaje estético que en la forma o contenido formal. Pero la revolución de la pintura comenzó antes de la fotografía quizás vislumbrando desde la cámara oscura la necesidad de cambios.
Pero no podemos ser obtusos con relación al mensaje estético. Los pintores costumbristas holandeses del siglo XVI nos deleitaron al perpetuar para la historia bellas escenas genéricas. La estética y la teoría del arte solamente interpretan la realidad creativa y no crean pautas. La estética no tiene leyes; a lo sumo regularidades y estas cambian con el desarrollo de la historia.
Algunos cambios interpretativos
Si la pintura actual en sus diversas manifestaciones siguiera los principio estéticos de cómo Platón (427-347 a. C.), Aristóteles (384-322 a.C.) y Horacio (65-8 a.C.) la interpretaron estaríamos estancados en el tiempo. Hoy en día la carga didáctica de la obra no preocupa casi a los creadores y más bien se concentran en la carga emocional, ya sea lo creado de intensidad abstracta o bien concreta. Cuando la obra se refiere a un objeto real hay casi siempre un valor agregado que habla de una habilidad comunicativa del creador que va más allá de las habilidades plásticas de concebir y estructurar figuras bidimensionales.
Este supramensaje que se inserta dentro de la forma puede ser dado en la composición en general pero desde los tiempos del renacimiento viene en detalles a veces imperceptibles en lecturas poco profundas: La creación de Adán (Miguel Ángel) & La Gioconda (Leonardo Da Vinci). Se trata de que la obra se convierte en activa al proponer deducciones junto con las emociones y no de un burdo didactismo. He aquí la diferencia entre una pintura con intenciones artísticas y una que es de hecho y de derecho una obra de arte, en los tiempos modernos. Y esto es una exigencia para no caer en el estereotipo, dado que, la singularidad es un rasgo del concepto creación artística.
De la maestría al arte
Una obra plástica se puede hacer en unos poco minutos o en algunos años. El tiempo empleado habla de rigurosidad en algunos casos, pero no le otorga ni le quita nada a la propuesta, porque ella sola es el arte sin importar los detalles de la construcción. Un maestro pudiera hacer algo mucho más rápido, posiblemente a manos alzadas. Sacando fuera el espectáculo que ya es otro arte, donde la propuesta es como se hacen obras usando pintorescos métodos, cuando usted ve una pintura, para la estética no es interesante como y cuanto tiempo se empleó, aunque sí lo sea para la historia del arte.
Aquí se hace necesario retomar la contraposición y unidad entre artefacto y obra artística. El artefacto soporta la obra pero no es ella misma sino que el arte está en el mensaje codificado en ella y por tanto existen en el momento en que el espectador la decodifica ¿para qué sirve la maestría si la obra concluida es la fuente de las emociones estéticas? El pintor es un ente que crea obras de arte y no alguien que hace la obra con determinada destrezas que con determinada velocidad creativa. De lo contrario estaríamos hablando de un saltimbanqui plástico.
Aunque la maestría es importante en las artes interpretativas en las artes plásticas se convierten en una cuestión secundaria. No así la sensibilidad y el desdoblamiento psicológico del pintor capaz de recrear las realidades internas y externas en una propuesta estética. Si alguien paso a paso y con paciencia, usando incluso el apoyo de la tecnología, crea una obra con valores estéticos suficientes nada que no sean los prejuicios debe empañar su valorización social.
La maestría en la pintura es necesaria para aquellos que van a ser artistas profesionales y necesariamente van a vivir del arte, lo cual es un derecho. Las habilidades y destrezas son partes del oficio, pero hacer una obra de arte no quiere decir que el individuo se va a profesionalizar y tampoco que no sea un artista.

