
Gabriel García Márquez
Al escoger y recomendar al Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez (1927- 2014) tengo que hacer una salvedad, si nos hubiéramos conocidos no hubiéramos sido amigos. Políticamente mucho tiempo antes de morir andábamos en bandos contrarios. Además, alguna parte de su anecdotario lo hacía a mí vista un individuo despreciable. Después de esto nada hablaré y sinceramente lo recomiendo como escritor pues su literatura es de lo mejor de los últimos tiempos y de lo mejor de Latinoamérica, la cual he devorado y he leído felizmente.
Nacido en Colombia fue escritor, guionista, editor y periodista. Se reconoce mayormente como novelista dado que sus obras son famosas y aún se mantienen como mejores ventas en todo el mundo de habla española. Su trabajo de ficción está íntimamente ligado a la corriente llamada realismo mágico y es su novela Cien años de soledad la que se considera la mejor representativa de este género. El éxito de esta obra es tal que él término se generaliza a otras literaturas con causes estilísticos comunes que surge a partir de los años sesenta.
Su narrativa a veces compleja mantiene la unidad temática dentro de una diversidad enorme y en ocasiones la multiplicidad de los personajes. Parte de su estética está en el fluir un tanto mágico de una realidad que solamente existe en la imaginería de los pueblos latinoamericanos. Es un salto cualitativo del antecedente de lo real maravilloso representado en este caso por un caribeño. Cábele el mérito de al estar orientado en la izquierda de la política latinoamericana fue más difícil para Cuba imponer el realismo socialista como corriente estética obligatoria en los espacios literarios del país.
El haber nacido en Colombia, con sus selvas y ciudades que se alternan, donde leyendas e historia se confunden y haber llegado a la madurez en momentos convulso de su país y del mundo quizás detonara la genialidad como escritor que encontró su estilo, o su cuasi estilo, para expresarse originalmente, como corresponde a la literatura artística. Su propia historia familiar está inmersa en la algarabía de las costumbres, con un padre mujeriego, bohemio que no era aceptado por sus abuelos por razones de la vieja moral de los pueblos apartados de las grandes urbes. Sin embargo dispuesto a conquistar a su madre usó cuantos artilugios de la época eran posibles como las serenatas, las cartas de amor, los poemas y hasta telegramas pues era de oficio telegrafista.
La novela El amor y los tiempos del cólera recoge a la manera de la tragicomedia un poco la historia de su madre y padre que terminaron en feliz casorio. Pero no fue solamente esta relación asombrosa la que despertaría la imaginería a partir de una realidad.
Cuando muy chico el padre se fue a trabajar lejos, esta vez como farmacéutico, el se quedó al cuidado de los abuelos, cuyo varón era el Coronel Nicolás Márquez en cuya biografía contaban nueve hijos fuera de matrimonio con diferentes mujeres y por lo menos un hombre muerto en un duelo. También fue sobreviviente y veterano de la Guerra de los Mil Díaz y al parecer bastante valiente que no callaba las injusticias.
Muchas de las experiencias de la relación con su abuelo fueron incorporadas a sus obras posteriormente. Se habla por los biógrafos y por su memoria Vivir para contarla que esta era muy estrecha habiendo Márquez introducido al nieto en la consulta del diccionario y llevándolo a pasear por diferentes lugares entre ellos a conocer el hielo en la empresa bananera.
Fue su abuela también parte del desarrollo de su imaginación. La casa era llenada con muchas fantasías fantasmales productos del carácter supersticioso de Mina como llamaba Gabriel a Tranquilina. Solía contar sus relatos totalmente ficticios con naturalidad y como si fueran totalmente sacados de la realidad. Esta fue la primera escuela de literatura del posterior Premio Nobel.
Cuando Gabriel tenía ocho años su abuela murió y su abuelo ya estaba ciego por lo que tuvo que ir a vivir con sus padres en Sucre, donde este trabaja como farmacéutico.
Al llegar a Sucre se decidió enviarlo a un internado en Barranquilla. Era un chico tímido y poco dado a la actividad física. Escribía poemas humorísticos y dibujaba tiras también de humor. Sus primeras publicaciones las realizó ya en la secundaria en una revista escolar llamada Juventud donde colaboró con poemas. Esto fue en el colegio San José, hoy instituto.
El gobierno le otorgó una beca para estudiar en Bogotá donde él culmina sus estudios secundarios. Sin embargo ya aquí sí se destaca en los deportes donde llega hasta a ser capitán del equipo del liceo de Zipaquirá en tres disciplinas, fútbol, béisbol y atletismo.
En el 1947 comienza en la capital colombiana los estudios de derecho y se dedica con más profundidad a la lectura. La metamorfosis, de Franz Kafka, lo sensibilizó profundamente. Empezó a sentir la necesidad de escribir y es el momento en que parece nacer de verdad el escritor. Su ideal incluía una manera de redactar al estilo en que la abuela contaba las historias. Para el 13 de septiembre de este año publica su primer cuento en el diario El Espectador.
Pese a su deseo bien definido de ser escritor continuó estudiando la carrera de leyes pero cuando el Bogotazo, donde hubo mucha sangre donde muere Jorge Eliécer Gaitán, perdiendo la pensión por un incendio se traslada a la Universidad de Cartagena y toma trabajo de reportero en el Universal. Para el 1950 deja su intención de ser abogado y se concentra en el periodismo. Nunca terminó la universidad pero ha obtenido el título de doctor honoris causa en las letras en algunas universidades.
Trabajó para Prensa Latina en Nueva York donde no se sintió bien pues recibió amenazas y críticas por sus posiciones políticas en el contenido de sus mensajes. Decidió ir a vivir a México. Tenía residencias en París y en Colombia pero su mayor parte las pasó en el país mejicano.
Fue Cien Años de Soledad la novela que el año 1967 lo lanza a la fama vendiendo 8000 ejemplares en una semana y posteriormente agotándose una edición cada siete días. Sigue siendo su obra cumbre. Como era de esperar los premios empezaron a aparecer junto con las traducciones haciéndose fuerte en Italia, Francia y Estados Unidos entre otros países de otras lenguas.
Premios:
Chianciano (1969)
Rómulo Gallego (1971)
Neustadt (1971)
Nobel de Literatura (1982)
Docunati no es precisamente un sitio de crítica literaria. Este escritor por sus largos años de vida y de oficio tiene una larga biografía. Ha habido muchas posiciones frente a él, debido a su inclinaciones políticas, su amistad con Fidel Castro y por algunas obras donde realmente no está a la altura de la mayoría, pero el balance es el de un gran escritor. Invitamos a los lectores que quieran conocer más de su vida a leer su propia autobiografía.
